domingo, 6 de julio de 2008

Vertedero lleva enfermedades y plagas comunidades de Hato Mayor




cerdos invaden vertedero, Eddy Montilla Dirigente Junta de vecinos de la comunidad y Lolayne Dominguez niña buso del vertedero

MANUEL VEGA
HATO MAYOR.- Desde el 20 de abril del 2005, fecha en que fue instalado el nuevo vertedero municipal de Hato Mayor, las enfermedades como fiebre tifoidea, parasitarias, de la piel y el surgimiento de plagas de ratones, moscas, mosquitos, culebras no dejan de afectar e intranquilizar a los habitantes de las comunidades Guamira, Kilómetro 7, Kilómetro 9 y El Manchado, al norte de esta ciudad.

Unas 300 familias viven más en las puertas de clínicas y hospitales, buscando restablecer su salud, que en sus casas, debido a la gran cantidad de moscas, que no deja ni comer ni mantener la comunicación verbal.

“Aquí en Guamira los vecinos nos hablamos por señas, debido a la presencia masiva de moscas, por el mal olor tenemos que tener trapos en boca y nariz, es un infierno, porque además se nos enferman los muchachos”, explicó con voz entrecortada por la impotencia, Eddy Montilla Mora (Maja Block), dirigente comunitario de la zona.

En el vertedero, localizado a unos 7 kilómetros al norte de Hato Mayor del Rey, municipio cabecera de la provincia, la Sala Capitular autorizó la crianza de cerdos por diez años bajo contrato al ex-síndico Isidro de Jesús Ramírez, cuya carne se vende en carnicerías de la ciudad y San Pedro de Macorís.

Más de 60 cerdas madres con más de 200 marranitos, que se crían buceándoos en el vertedero, al cual ya no pueden penetrar los camiones del cabildo.

Las autoridades de Salud Pública en la provincia tienen conocimiento de la crianza de cerdo en el vertedero y lo que eso implica para la salud de los consumidores de carne, pero se han hecho de la vista gorda ante el problema.

Decenas de personas, incluidas familias completas hacen el trabajo de buzos en el depósito de basura, exponiéndose a la contaminación y el contagio de enfermedades de todos tipos.

Margarita Cedeño de Fernández, esposa del presidente Leonel Fernández, se ha referido al problema del vertedero de Hato Mayor y ha indicado que esa contaminación no puede estar cerca de una zona habitadas por seres humanos, pero nada se ha hecho.

En principio, cuando fue abierto el lanzamiento de los desperdicios eran tapados con material de relleno por el síndico Reynato Cruz Tineo, pero que al asumir el actuar ejecutivo municipal, Amado de la Cruz, la práctica fue descontinuada, aumentando la contaminación ambiental en la zona.

Aparte de eso, el vertedero fue aperturado justamente en la falda de la loma de El Manchado, donde nace el río Maguá, cuyas aguas están altamente contaminadas por la alta toxicidad que cae a su cauce por la descomposición de la basura.

La contaminación que arrastra la basura, también está afectando las azacayas o ramales de agua que salen de dos norias grandes, que brotan de las montañas de la comunidad de El Manchado y de la cuales se abastecen los lugareños.

El vertedero es tomado en horas nocturnas por los gatuneros de la zona, vendedores de carne de contrabando, que abandonan las osamentas y pieles y cargan con los filetes, que venden en hoteles y mercados de la región Este.

“Mire ahí, ya los camiones no pueden acceder al vertedero a depositar la basura, es un desorden que nos está trayendo enfermedades y plagas en toda esta zona, dijo Dominga Ruiz, presidenta de la Junta de Vecinos “La Unión” de la comunidad de Guamira, donde está el vertedero

Pidió el traslado urgente del vertedero y adelantó que iniciarán un plan de lucha, para dar al traste con el traslado del foco de contaminación, que “no nos deja comer, dormir y respirar”

Aseguró que varios casos de tuberculosis han sido detectados en la zona, después que fue instalado el depósito de basura en la zona.

Fulgencio Santana, de la Asociación de Caficultores de Guamira, dijo que la presencia de plagas como moscas, mosquitos, cucarachas y otros insectos, está afectando las plantaciones agrícolas de la zona.

TIFOIDEA

Los habitantes de la comunidad de Guamira se enferman por la gran contaminación que existe en la zona, siendo las últimos afectados, Brígida Medina y Keyla Astacio Medina, que al momento de realizar este reportaje estaban para el médico buscando de salud.

Eddy Montilla Mora (Maja Block), dirigente comunitario aseguró que diariamente viajan a los médicos tres y cinco niños, afectado de fiebre, vómito y diarrea, porque están consumiendo alimentos contaminados por las moscas, que no dejan comer tranquilo a nadie.

Pidió al síndico Amado de la Cruz, ordenar el traslado del vertedero, “para que vuelva la tranquilidad y la salud a Guamira”.

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