miércoles, 22 de abril de 2015

Quisqueya, un pueblo cañero rodeado de lagunas y manantiales

Tinito, ubicada en el batey Copeyito, es un cuerpo de agua que hay que proteger en el municipio Quisqueya

MANUEL ANTONIO VEGA

Reportaje Especial

QUISQUEYA, San Pedro de Macorís.- Asentado en el centro de la planicie de la llanura oriental, el municipio de Quisqueya, en San Pedro de Macorís, cuenta con importantes lagunas y manantiales que sirven de abrevadero al ganado y son fuentes nutritivas, por la gran cantidad de peces y almejas que se producen.

Como paradoja de la vida, los cauces de los escasos ríos y arroyos que hay están desprovistos de agua, mientras que las lagunas naturales tienen agua en abundancia.
Tinito, localizada en el batey Copeyito, La Guázara, en el batey Consuelito y La Jengibral en el batey Jengibre, son las más importantes, de unos 12 grandes y pequeños lagos naturales, que se encuentran diseminados entre cañaverales y potreros.
Estas charcas son alimentadas a través del subsuelo por el río Casuí y los desprendimientos subterráneos de las aguas que vienen de las alturas del Parque Nacional Los Haitises y que afloran en pastizales y cañaverales del municipio Quisqueya.
Desde las alturas, estas estructuras de agua dulce, parecen blancas azucenas, rodeadas del verde foresta que deja la caña de azúcar y pastizales.
En el atlas del sistema lagunar natural, el municipio Quisqueya juega un papel estelar, por su gran belleza escénica y riqueza en su biodiversidad.
Son estanques permanentes, que han soportado prolongadas sequías y los ataques del hombre, que ha depredado el bosque que le cubrían.
Son estanques permanentes que aguardan enorme crianzas de peces, moluscos e hicoteas.
TINITO
Localizada a unos 6 kilómetros al sur del pueblo, La Tinito tiene la particularidad de ser reservorio de las almejas más grandes que mis ojos hayan visto.
La falta de una buena vegetación ayudaría a proteger más el cuerpo de agua, que es afectado por una acentuada pesca que aunque rudimentaria, afecta la producción de peces, moluscos e hicoteas.
Para pescar los nativos utilizan chinchorros, tramayos, y la leche de javilla, que un tóxico que contamina el agua y el pescado.
Las especies más comunes en este importante cuerpo de agua son la tilapia, el colorao, bagre o pez gato, hicotea, camarones y la trucha.
La pesca informal e indiscriminada amenaza la reproducción de estos animales en laguna Tinito.
La proximidad con la población pudiera ayudar a este humedal a ser ofertado turísticamente, siempre y cuando los nativos y organizaciones de protección medioambientales se lo propongan.
La débil cooperación, coordinación y articulación entre el sector público y el privado no permite proyectar a Quisqueya como potencia hídrica en el Este.
El mayor atractivo de este descuidado pueblo son los recursos acuíferos, caracterizado por las lagunas naturales.
La Tinito mide unos 800 metros cuadrados por unos 2.6 metros de profundidad en sus medios y de 1.2 en sus orillas.
COMO LLEGAR
Una vez se está en el municipio de Quisqueya, distantes 15 kilómetros al norte de San Pedro de Macorís, hay que recorrer unos 7 kilómetros hacia el oeste hasta llegar al batey Copeyito
El camino está en buena condiciones, solo que en tiempo de lluvia es mejor ir en vehículo todo terreno, para no quedarse atascado en el arcilloso camino.
El cultivo de Caña, producida por el Grupo Vicini puede servir para explotar el agroturismo, que sería  un complemento del ecoturismo que regalan al municipio las lagos naturales.
LA GUAZARA
Quien no logre conocer esta “carretera de agua”, se irá de entre los mortales sin conocer una de las estructuras hídricas más atrayente que existe en el Este dominicano.
De unos 760 metros de longitud por 120 de ancho, La Guázara tiene la particularidad que sus aguas tienen una marea acelerada, que crean olas de agua dulce.
Tiene una profundidad de hasta 4. 3 metros en su parte céntrica y de 1.6 metros en sus riberas.
Los habitantes de Consuelito comen más pescados que cualquier otro tipo de carne, gracias a La Guázara, un cuerpo de agua que parece un brazo de mar, rodeado de potreros y cañaverales.
Es una laguna extravagante, pero la tala de árboles, practicada por hacendados puede ser una amenaza a su desaparición, sino es detenida a tiempo.

Su nombre le viene por la existencia en la zona del árbol conocido como Guázara.
Escasas matas de guama, guázara, guayabo, javilla, vayahonda y jobován, es la tímida flora que rodea al cuerpo de agua.
LA JENGIBRAL
Del cultivo de Jengibre en sus alrededores, hace más de una centuria, nace el nombre del apocado lago.
La depredación del bosque ha ido apocando el agua en su cauce, pero sigue siendo un lugar de pesca importante en el batey Jengibre, donde el progreso es nota muerta.
Aquí desde hace unos siete años el Pez Gato ha ido diezmando la producción de tilapias, pez que más abundaba en otrora. Hay abundancia de hicotea.
La maleza ha ido cubriendo el cuerpo de agua y la presencia de ganado y caballo es notoria.
Escasos árboles de Higüero, Guásuma, jobo, Javilla y guayabo, junto al cultivo de caña, es lo que se puede ver flora.
Necesita de ayuda oficial o grupos ecologistas para no desaparecer, debido que la tala de árboles es indetenible en su entorno.
La sobreexplotación de los acuíferos y el cultivo de caña, así como el pastoreo de animales amenaza la buena conservación de este lago.
En su parte alta, en el extremo Este, el lago tiene una forma de “T” y se puede considerar como similar a la mayoría de las lagunas existentes en el municipio.
ACCESO
Para llegar a este lago hay que recorrer unos 12 kilómetros al norte del municipio Quisqueya, por un buen camino y una vez se llega al batey Jengibre, se camina unos 800 metros al Este, para apreciar su belleza.
Actualmente el uso del agua de la laguna no es potable, ya que se encuentra contaminada por desechos tóxicos, provocados por la aplicación de herbicidas en los campos de cañas adyacentes.
LOS MANANTIALES
En el municipio Quisqueya, existe un caño de agua que sale de entre la tierra y forma unos 32 manantiales, que son verdaderas atracciones turísticas
Encierran una belleza especial, digna de conocer para zambullirse en sus termales aguas.
El agua cristalina que brota del caño se extiende a dos kilómetros, formando una cadena de manantiales, algunos en forma de  remolino, que hacen turbulentas las charcas en tiempo de lluvia.
Aunque llueva, el agua siempre está limpia y fría como escarcha de hielo.
De los 32 manantiales que se desprenden del caño de agua dulce, unos 12 han sido contaminados supuestamente por químicos lanzados a sus aguas por la empresa Soltex Dominicana, de capital chino, que recicla plásticos para exportar al país asiático.
Son tinajas, que en vez de tener como materia prima de soporte el barro, están forrados de rocas, que hacen mantener la lozanía y frescura del agua en su charca.
En los últimos años, el ecoturismo en la región Este ha mantenido un crecimiento constante y las lagunas y manantiales del cañero municipio de Quisqueya puede ser explotado, para atraer turistas y convertir los lagos no solo en fuentes de nutrición por la población de peces que representa, sino para tenerlo como una fuente de ingresos económicos, para guías turísticos, que además pueden ofertar la artesanía que se fabrica en la zona.

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