martes, 30 de marzo de 2010

Batalla del 30 de Marzo consolidó Independencia RD

General José María Imbert y Juana SaltitopaSANTIAGO.-Indiscutible e irreversiblemente, la Batalla de Santiago o del 30 de Marzo del año 1844 contra las tropas invasoras haitianas, consolidó y fortaleció la recién proclamada Independencia Nacional, por los trinitarios, el 27 de febrero de ese mismo año. 
llos historiadores de la época, aún los más escépticos, admiten ese hecho como una realidad, a pesar de que también hay opiniones exageradas sobre la gesta, que antes tuvo como preludio la batalla del 19, en Azua.
Veamos un poco de historia sobre esta gran batalla, de la cual conmemoramos orgullosamente, 166 años.
El intento inicial de los próceres independentistas tuvo que ser afianzado con la lucha histórica que se distribuyó en la vibrante geografía de la naciente República, dando lugar a múltiples enfrentamientos con los haitianos en los que, cada parte del pueblo dominicano, aportó su rayo de luz para hacer la hoguera gigante de la libertad. Entre los esfuerzos que debieron abonar nuestra Independencia, la batalla escenificada el 30 de Marzo en Santiago, se erigió en el gran clavel del heroismo que los ilustres hijos de esa ciudad ofrendaron a la causa común de hacer la patria idealizada por Juan Pablo Duarte.
Días antes se produjo el primer enfrentamiento en el Norte, en Talanquera, donde las tropas del general Francisco Antonio Salcedo combatieron al enemigo, debiendo replegarse a Santiago. Pero el precedente inmediao más contundente fue la Batalla en Azua, el día 19.
La Batalla de Santiago no fue el fruto delirante de la ficción, aunque no se descarta que toda su sustancia nacionalista, a través de tantos años recorridos, haya sido adornada con las flores apacibles de la imaginación del pueblo, o a las formas de las leyendas que las mentes prodigiosas crean en determinadas circunstancias, más que para el testimonio verídico como campaña de pasión que alimenta el necesario patriotismo frente a los contrarios.
Entre los hechos y personajes a destacar de la batalla del 30 de Marzo, hay un gesto de un comerciante inglés muy importante y que debe ser resaltado.  Se trata del señor Teodoro Stanley Heneken, quien encontrándose en territorio haitiano en cuestiones de negocios, se entera de los aprestos de invasión hacia el territorio dominciano.
Poniendo en riesgo su vida y la de sus familiares radicados en Santiago, el comerciante adelantó su retorno a esta ciudad, para dar aviso de lo que se orquestaba en la vecina nación haitiana.
Una vez llegó a Santiago, buscando las autoridades, solo encontró al entonces coronel Matías Mella, a quien confió la información y que luego serviría de mucho para lograr la victoria ante las tropas invasoras.

TOMA DEL MANDO POR PARTE DEL GENERAL JOSE MARIA IMBERT.
La información de la inminente llegada del ejército haitiano en los próximos días, encuentra a nuestra ciudad de Santiago desprevenida y, a decir de muchos historiadores, desorganizada.
Según la Enciclopedia Dominicana, la dirección militar de entonces se encontraba en crisis, por encontrarse ausente el jefe de la plaza y principal organizador de la defensa, general Ramón Matías Mella, quien antes de enterarse de la llegada de Pierrot a esas cercanías, había marchado en compañía del general Pedro Ramón de Mena y del capitán Desiderio Valverde, hacia San José de las Matas con el propósito de reclutar jóvenes para el ejército. Se prepara el escenario y el general José María Imbert valientemente procede a organizar a todos los hombres y recursos de que dispone la ciudad, infundiendo el espíritu de colaboración y gallardía, momento en que la leve vida de la naciente República se balanceaba como una pequeña planta buscando el frescor del agua.

LOS TRES FUERTES
Demostrando una gran astucia, el general Imbert procede a desarrollar sus tácticas de guerra, con la colaboación de todos los que, para la época, residían en Santiago y conocían algo de milicia.  Los pasos son rápidos y variados, mientras el tiempo avanza, como una manada de gritos destrozando la paciencia.

La defensa es organizada en tres fuertes que son designados con los nombres de Dios, Patria y Libertad, ubicados en sendos lugares de la ciudad. El Fuerte LIbertad, donde hoy está el colegio Santa Ana (calle del Sol), el Fuerte Patria, en la parte baja de la calle Restauración, y el Fuerte Dios en el hoy llamado parque-plaza Imbert.
Al llamarlos con estos nombres, se hizo tributo al lema que ostenta el Escudo Nacional, donde se expresa la insignia de un conglomerado nacional como el nuestro, con derecho a ser libre protegido por el creador.
COLABORACION DE ARCHILLE MICHELL Y PELLETIER. COLOCACION DE LOS CAÑONES.
El Batallón la Flor de Santiago:
La disposición de enfrentar con arrojo a los invasores no corresponde únicamente a los conocidos generales comprometidos con el honor.  Todos los sectores de la ciudad se suman a la noble tarea liberadora.
Para suerte de los dominicanos, se encuentran en Santiago dos franceses con suficiente experiencia de guerra, que la habían adquirido en Europa. La participación del coronel Archile Michel y el general Pelletier viene a favorecer las iniciativas del general IMbert, quien aprovecha tan oportuna ayuda.

Justo es destacar que hasta los sectores pudientes participan en las operaciones, realizando considerables aportes de variada naturaleza.  Así se constituyó el Batallón "La Flor de Santiago", formado por individuos procedentes de los sectores adinerados. Estos hombres demostraron que las causas justas de los pueblos no son exclusividad de nadie.
El general Imbert ordena al general José Marín López colocar en posición de combate los pocos cañones de que se disponen, a fin de no permitir la humillación que pretendía hacer el yugo opresor.
 DESARROLLO MILITAR DE LA BATALLA:
Llega el 30 de Marzo.  Ya para el medodía, las tropas haitianas están situadas al frente, con la feroz decisión de apoderarse sin mucha dificultad de Santiago, y a las cinco de la tarde había terminado esta batalla que duró, entonces, unas cinco horas.
Ramiro Matos González y José Manuel Soto, señalan que la batalla fue desarrollada en dos fases o períodos y explican:
"Tres ataques tuvieron lugar durante el primer período de lucha y fueron lanzados contra nuestra izquierda por el ala derecha haitiana.  En la segunda fase, ocurriendo dos más, ambos por las dos columnas (cuando la izquierda había permanecido inactiva hasta entonces en sus atrincheramientos en Gurabito, vino a juntarse con la otra, que se movió desde nuestra izquierda hacia nuestra derecha).   Lanzándose,  contra el Fuerte Dios, primeramente cuatro ataque y fuego contra ese bastión al alcance del Fuerte Patria, al centro, siendo diezmado, por ambas piezas de cañón, fue aquí en donde verdaderamente se definió cuál de los dos contendientes resultó el vencedor.
 JUANA SALTITOPA
Y LA PARTICIPACION FEMENINA:

Se debe consignar que las muejres no son azucenas decorativas durante la batalla y participan activamente en diversas tareas de importancia.
Dado por seguro que las mujeres son parte incuestionable del conjunto de hechos históricos que se desarrollan, hay  una de ellas a la que se le ha atribuido un papel epopéyico durante el desarrollo de los mortales acontecimientos:  Proveer de agua,  valor y curar a los combatientes heridos.
Es probable que su figura sea un original invento, una genial figuración, de los testigos asombrados de los hechos.  También puede ser una realidad de sólida historia nacional.
Sea por la voz acalorada de la historia o la emoción dulcísima de un cuento, Juana Saltitopa es un símbolo de la entrega de la mujer santiaguera y cibaeña a la causa Independentista.
Los pueblos, cuando la realidad les impide darse los héroes que quieren, los alimentan, para sintetizar en la ficción, la acción como en este caso de las mujeres, que se reúnen bajo el nombre de la coronela Juana Saltitopa.
Otro factor importante en la victoria de los dominicanos frente a las tropas haitianas, en la Batalla del 30 de Marzo, fue la descarga de los Andulleros.
Un grupo de valientes serranos, provenientes de Sabana Iglesia, con el general Fernando Valerio al frente, produjeron lo que se llamó la Carga de los Andulleros.  Desde el Fuerte Dios, estos hombres hicieron retroceder a los enemigos.
Y al final, el resultado conocido por todos, el triunfo arrollador de los hombres y mujeres de Santiago y el Cibao, sobre los invasores, para impedir que se repitieran otros 22 años de dominiio, pero más que eso, que se afianzara nuestra Independencia Nacional, lograda por nuestros patricios el 27 de Febrero del 1844...

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